jueves, 29 de abril de 2021

LA CULPA DEL MÚSICO

 


La culpa por no ser lo que te propusiste cuando empezaste en la música normalmente busca castigo (te propusiste toca/cantar de tal manera y tu mente justiciera cree que debes pagar por tu “error”) Si no liberas la culpa, te la hará notar a través de enfermedades que serán un auténtico autocastigo: depresión, pánico escénico, ansiedad y finalmente abandonar la música

La autoexigencia en la actividad musical es una emoción autodestructiva que conlleva culpa. El nivel de ésta comienza con las críticas en el hogar de la infancia que se convierten en creencias negativas, se refuerzan en las primeras clases de instrumento, en la relación tóxica con los colegas y en la competencia malentendida. Con el paso del tiempo el mismo músico es quien las sigue reproduciendo tales críticas pero hacia sí mismo/a

Costos de la exigencia a nivel cognitivo: confusión mental, autocríticas, expectativa de fracaso, arritmias, presión, represión, exageración perceptiva de las fallas, fallas de concentración, temor al fracaso, al rechazo y al ridículo (Servín, 2013)

#COSTOS DE SER UN MÚSICO EXIGENTE
-A nivel cognitivo: 
#confusión mental, autocríticas, expectativa de #fracaso, arritmias, presión, represión, exageración perceptiva de las fallas, fallas de concentración, #temor al fracaso, al rechazo y al ridículo
-A nivel fisiológico: autodestrucción, alteración del 
#ritmo cardíaco, #sudoración, malestar estomacal, #dolor de cabeza, sensación de "trac" o cierre en la garganta, náuseas, #inquietud generalizada y alteración del ritmo respiratorio

 

Creencias básicas del músico autoexigente: "debes de ser buen músico", "deberías de ser como tu ídolo musical", “debes tocar tan bien como ese compañero/a que te comparas” "tienes que brillar y triunfar", "soy inútil” "no puedo", "no valgo", "no merezco"

¿Conoces algunas otras?

 

 

 

 

 

 

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