En una clase
me fue tan mal que mis ganas de tocar/cantar me enseñaron a resistir.
Un día, me
criticaron de tal forma que me dolió y entonces aprendí a posar mi autoestima
en cosas más fuertes.
No quedé en
una audición y entendí que el único lugar donde puedes preparar algo así es
precisamente allí: haciendo audiciones.









