Desde que abres tu estuche hasta que te retiras, vas progresando. La
experiencia te pule como lo hace un joyero con su diamante. Experiencia es ir
eliminando lo que esta demás, para guardar respetuosamente lo esencial.
Avanzas desarrollando sentimientos superiores: en lugar de exigir que te aplaudan, reconoces los logros de tus compañeros con alegría. El reconocimiento reemplaza a la exigencia y la entrega reemplaza a la negación.









