Si existe una
emoción que dure más de lo normal sin aparente causa que lo justifique (falta
de ganas de estudiar, nervios seis meses antes del examen, demasiado enojo en
clases)
Si existe
indiferencia hacia tu futuro laboral (pérdida de interés en la música)
Si presentas
cambios de estado de ánimo inapropiado
Si hay
cambios en los hábitos de descanso (dormir mucho o poco)
Si existe una
conducta que interfiera con tus actividades (demasiado celular, aislamiento
social, hábitos alimenticios)
Si la idea de
hacer carrera ya sobrepasó a la de hacer música


